En el mundo de la empresa, en el mundo del marketing, hay algunos puntos clave que hemos de tener siempre en mente. O se compite en calidad o se compite en precio, y los ámbitos intermedios no suelen ser recomendables.

Así, todos sabemos de supermercados que ofrecen los precios más baratos en la cesta de la compra,que ofrecen ofertas puntuales o donde sabemos que siempre el pan, la leche o los yogures serán los más económicos.

Por otro lado existen establecimientos especializados donde sabemos que está la calidad y variedad, donde el caviar de beluga más exquisito está en diferentes tarros y que el champán francés tiene una oferta amplia en diferentes marcas y características.

Obviamente una ley no escrita es que no se deben mezclar ambos ámbitos de negocio y, sobretodo, no se debe buscar un término intermedio porque salvo honrosísimas excepciones no suele ser un buen consejo. Diferentes necesidades, diferentes mercados, diferentes prototipos de clientes hace que debamos especializarnos en unos o en otros.

Ejemplos donde prima la calidad

Un ejemplo que tenemos donde prima la calidad, cuando hablamos de negocios vinculados a la web, es el de catering gourmet en Madrid. ¿Razón? Una web dedicada al mundo del gourmet, donde se espera especialmente productos de calidad y que respondan a una serie de características relacionadas con el lujo es obvio que no debe enfocarse al precio.

Si fuera una simple empresa de catering sí podría hacerlo, pese a estar en el tipo de negocios que andarían cerca de la línea que separaría lo que claramente separaría uno y otro mundo.

¿Razón? Hay empresas de catering que sirven a establecimientos donde salvando un umbral de calidad el precio es definitivo, pero al añadir el toque «gourmet» la suerte está echada.

Donde prima precio

Veamos un ejemplo con una página web. Si estudiamos la página de eucerin de farmacia ahorro, ¿Qué valoraríamos? Pues fundamentalmente, por mucho que se comente que el trato, las condiciones de devolución, las garantías y demás, al final el punto clave es claro: el precio.

A producto similar y condiciones más o menos similares de confianza, el elemento decisor es y será siempre el precio porque el peso ponderado que ofrece es enormemente superior al de cualquier otro elemento que podamos analizar.

Por ello es un error de bulto querer potenciar otra serie de factores que en nada van a ayudarnos a decidir cuando otro lo presente más barato. Es aquí donde hemos de enfocar nuestras campañas de marketing online.

Donde priman calidad o precio

Aquí entran casi todos los tipos de negocios que claramente no están identificados con una de las dos opciones anteriores. Desde las curiosidades como el washi tape hasta esta página sobre aglomerado asfáltico de pavimentos y asfaltos.

¿Qué buscamos? Pues muchas veces calidad y muchas veces precio. Es aquí donde el consultor de marketing online ha de estudiar claramente el mercado para realizar el enfoque de hacia qué punto ha de bascularse la carga del trabajo.

Y recordemos: siempre, siempre, ha de decidirse por uno u otro sector. Tratar a uno como al otro es un error de bulto dado que ni se espera, ni se aprecia y muchas veces genera desconfianza. Desde luego nunca veremos cosas del estilo: Oferta especial liquidación, Ferraris al 70% de su precio solo este fin de semana.

Daría que pensar ¿verdad? Pues en marketing online los mismo. Nosotros nos enfocamos a la calidad y los resultados.

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