Plugins y W3C

 

Después de una semana desarrollando las últimas mejoras de las Páginas Web de Aigen Digital Marketing, uno de los principales retos con los que se encuentra cualquier desarrollador es el de encontrar los plugins necesarios para que la visita del prospect sea sencilla, rápida y encuentre eficazmente aquello que busca.

El problema surge cuando gracias a los plugins, al desarrollar un website en una plataforma como WordPress, pretendemos desarrollar una arquitectura interna que coincida con los estándares de XHTML, como es el caso de esta web.

 

Beneficios de una Web que cumpla con los estándares W3C

En primer lugar, una página web con W3C compliance está mucho más adaptada para ser una herramienta en favor de un posicionamiento en internet SEO mejor. Después viene el saber que puede ser navegada con cualquier tipo de browser, el ahorro de código innecesario y demás temáticas que en el mundo del desarrollo web se supone que tienen menos interés tanto para el cliente como para nosotros si las comparamos con ganar puestos en el ranking de Google.

La pregunta que surge es clara, ¿hay que decidirse por una web W3C o por un plugin incompatible pero que realmente mejora las funcionalidades de la misma? En mi caso la respuesta sería que hay que buscar un plugin de características similares y W3C compatible. A veces es preciso disminuir un poco el diseño o el número de funcionalidades para mantener la etiqueta W3C.

 

¿Qué ocurre si hay que elegir?

Mi respuesta es clara. Google siempre nos dice que lo primero es el contenido y que como tal ha de tratarse. Por lo tanto, reduciendo los errores de W3C al mínimo, la funcionalidad de la web y su aspecto visual han de priorizarse.

Una buena web es un compendio de arquitectura interna e imagen y funcionalidad externa. Y en una ecuación de dos factores, la suma final de ambos es la que nos dará la calidad de la página.